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El Valor del Tiempo: aprende a gestionarlo

La mujer del siglo XXI es una mujer que esta llamada a lidiar con más y más cosas, tiene mil objetivos que cumplir, performar en muchas áreas de la vida, desde la familia, trabajo, amor y la sociedad, desde la amistad hasta los familiares. Pero a veces parece olvidarnos del valor del tiempo y que para hacer y ser todo lo que quiere sigue teniendo solo 24 horas al día.

Tenemos en regalo algo que no sabemos cuanto dura, puede ser nuestro mejor aliado o convertirse en nuestro peor enemigo, a menudo parece que perdamos el control sobre ello, pero…¿qué es?

«Me presento, soy temporalmente tu mejor regalo, ¡soy el tiempo!«

«Soy yo quien decide cuánto aun tienes que vivir en esta vida, así como si hoy será tu último día, tu última hora o tu último aliento. No tengas miedo no soy un enemigo sino tu amigo más cercano, siempre y cuando sepas cómo dar vida a la vida que estás viviendo al hacer el mejor uso de mí. Porque puedes disfrutar plenamente de tu vida o puedes desperdiciarla, pero recuerda que siempre soy yo quien decide cuánto te queda para vivir siempre que tengas algo por el que valga la pena vivir.»

Este artículo lo he escrito con la intención de compartirte el valor del tiempo y darte ideas útiles sobre cómo gestionarlo mejor, vamos a verlo en diferentes aspectos.

Urgente / Importante

A menudo suena el teléfono y corremos a contestar mientras amamantamos a nuestro hijo y ni siquiera sabemos quien es el que llama. Otras veces decimos que haremos absolutamente esto y lo otro por la mañana, luego llega un correo electrónico e inmediatamente nuestra atención es capturada, lo abrimos, respondemos y también involucramos a otras personas que puedan estar interesadas y así se nos va la mañana sin darnos cuenta.

A veces sucede que nuestra amiga nos habla pero tenemos la cabeza en otro lado, preocupadas por la cantidad de cosas que todavía tenemos que hacer por la noche y mentalmente comenzamos a hacer el listado. Y luego pasan los días, meses, años y sucede que un día tienes una click en la cabeza y te dices: «¿pero cuánto creció mi hijo y sobre todo cuándo?». Otras veces estamos insatisfechas a pesar de haber hecho todo lo que teníamos que hacer durante el día, pero ¿por qué?, ¿por qué este estado constante de insatisfacción a pesar de que sabemos que hemos hecho todo?

Esto se debe a que hiciste todo lo urgente que capturó tu atención en ese momento, como correos electrónicos, llamadas telefónicas, encuentros repentinos, etc. y no lo que era verdaderamente importante. Urgentes son todas las solicitudes que el mundo exterior nos pide constantemente, por lo tanto, aquellas actividades que requieren atención inmediata y dependen únicamente del tiempo variable.

En cambio, importante es todo lo que se encuentra dentro de las acciones a tomar según tu guía interior que decide cómo tener una vida feliz a corto y largo plazo. Importante es un concepto subjetivo, lo que es importante para ti puede no ser importante para otra persona, además lo que puede ser importante hoy puede no serlo en otro momento de tu vida. Entonces, decidir qué es importante es una reflexión interna profunda que también incluye cuáles son tus valores, objetivos y visión de vida.

Cuando actuamos con urgencia, perdemos el valor del tiempo y estamos absolutamente a merced de los eventos que suceden fuera de nosotras, somos «utilizadas» por el mundo y nos sentimos consumidas por esto, no tenemos control sobre nuestras vidas, y por mucho que hagamos todo lo posible para hacerlo todo bien, para satisfacer a todos, nunca tendremos un estado de bienestar verdadero.

Cuando, en cambio, nuestra acción se base en lo que es importante para nosotras, y lo decidimos de antemano, entonces nos encargamos de administrar nuestra vida y ahí eres tú quien mueve el mundo dentro y fuera de ti, te sientes poderosa y magnética.

Pero sin un trabajo sobre la conciencia de nosotras mismas, tendemos a actuar con urgencia, esto se debe a que nuestro cerebro reptiliano responde instantáneamente al estrés, haciéndonos sentir emociones de miedo, haciéndonos esclavas de una percepción del mundo en el que actuamos instintivamente. Entonces, si, por un lado, la urgencia actúa sobre nosotras de una manera no productiva, por otro lado, la sensación de «tener poco tiempo» nos hace actuar en posponer lo que realmente podría marcar una diferencia positiva en nuestra vida, como leer un libro, visitar a un familiar anciano, hacer ejercicio, o descansar por un día. Todo esto a menudo se retrasa al decirnos que no tenemos suficiente tiempo.

Es esencial aclarar primero cuáles son las cosas importantes para nosotras. Tomar conciencia de lo que es realmente importante y llevar a cabo todas las actividades relacionadas con ello primero, nos da esa serenidad y tranquilidad al sentir que hemos hecho lo correcto y que hemos hecho todo lo posible. Además, actuar de acuerdo con la importancia nos ayuda a eliminar todo lo superfluo, toda la charla que nos envenena o nuestras quejas que envenenan a otros, posponer los impulsos del momento que sabemos que lamentaremos, por ejemplo, ir de compras compulsivas, etc.

Vamos a la practica:
Necesitamos tener una lista detallada de compromisos, ordenados, basados en la prioridad e identificando con la mayor precisión posible los plazos y los recursos disponibles. Por lo tanto, te invito a hacer una lista, inicialmente no necesariamente ordenada, de todas las actividades de las que tu te ocupas personalmente y puedes clasificarlas de acuerdo con tus roles, tales como:
· Area profesional: trabajo, tareas, compañeros de trabajo.
· Area afectiva: familia, relación de pareja, amigos, parientes.
· Area salud: nutrición, ejercicio.

Ahora contesta a las siguientes preguntas para descubrir qué es importante para ti:
· ¿Qué es lo más importante para ti en la vida?
· ¿Qué valoras mas? 
· ¿Qué es lo que mas te atrae?
· ¿Qué mas quieres hacer?
· ¿Qué seguirías haciendo si no tuvieras la necesidad de hacerlo?
· Si pudieras hacer todo lo que quieres, ¿qué harías?

Empieza a practicar: bloquea al menos 30 minutos de tu tiempo y comience a responder estas preguntas.
Una vez completado el ejercicio, es hora de ordenar por prioridad todas las actividades puestas en la lista y decidir, por cada actividad, cuánto tiempo deseas invertir para lograrlo, durante un año.

A esta lista, si no lo has hecho, añade un area fundamental: cuidar de ti misma. Aquí también aumentamos el valor del tiempo.
Escribe cuáles son tus pasiones, qué podrías hacer para aumentar tu nivel de satisfacción a nivel físico, emocional, intelectual y espiritual. En un nivel físico, por ejemplo, podrías hacer 45 minutos de entrenamiento o caminada por día; emocional: tiempo dedicado a hacer algo bueno por un ser querido; intelectual: leer un libro; espiritual: hacer una buena práctica meditativa.

Una vez que nos damos cuenta de todas las actividades que hacemos durante el día y, sobre todo, aquellas actividades a las que deberíamos dedicar mas atención, reorganizamos todo en orden de importancia, simplemente numerando las diversas actividades.

En este punto, debes planificar por escrito, con planes de acción diarios para asegurarse de estar en el camino deseado. Este método permite claridad, una cualidad fundamental para el éxito en cada área de la vida.

Pasar tiempo / Invertir tiempo

Es muy importante tener claro la diferencia entre pasar tiempo e invertirlo. Invertir tiempo significa dedicar lo más posible a todas aquellas cosas que luego pueden progresar independientemente de nosotras, donde invertimos el 20% en términos de tiempo y logramos obtener un resultado de 80%, por lo que es importante saber cuáles son esas actividades importantes que con una inversión de 20 nos devuelven un 80 de ganancia en términos de tiempo y bienestar.

Entonces, invertimos nuestro tiempo, por ejemplo, si nos dedicamos a las personas más que a las cosas, si pensamos en quién puedo hacer feliz gracias a lo que voy a lograr en lugar de gastarlo en cosas que no tienen valor para mí o para otros, como salir de fiesta cada día, estar hablando mal de otros, o comprar compulsivamente.

Hay cosas que «debemos hacer», que para algunas puede ser limpiar la casa, alimentarse o hacer compras de casa, que aparentemente podrían clasificarse como pasar tiempo, pero podemos darle un significado diferente y esto nos ayudará a enfrentarlos con la mentalidad correcta.

Si tenemos que limpiar la casa, esta es una tarea que puede hacernos sentir frustradas, pero si al hacerlo pensamos en las personas con las que vivimos o que vendrán a visitarnos, entonces lo que hacemos adquiere un significado diferente y nuestro estado de ánimo al hacerlo se convierte en positivo.

Es importante ver las cosas que hacer no como tareas con un fin en sí mismas, sino de la ganancia que nosotras y otros podemos obtener de ellas, y hacer algo con el deseo de alegrar a un ser querido es ciertamente más motivador que hacerlo por hacerlo.

En definitiva, planear nuestro tiempo por adelantado también influye positivamente en cuánto gobierna nuestras emociones, ya no somos presas del mecanismo automatico en el que nos llegan solicitudes constantes a las cuales responder inmediatamente.

Vivir en el presente

Casi siempre estamos proyectadas en el pasado o en el futuro.
Gestionar nuestro tiempo de manera eficaz nos ayuda a dejar la mente libre y tener momentos de presencia, momentos en los que estamos inmersas aquí y ahora en la vida, sin heridas ni sentimientos de culpa o necesidades, simplemente contentas y agradecidas por este momento.

Para sacar el máximo provecho de este artículo, debes hacerlo lo mejor posible, estar dispuesta a analizar y ajustar algunas cosas en tu vida, dedicar algo de tiempo a escuchar a tu corazón.

Obviamente el soporte de un Coach en este proceso puede ser clave, ayuda a tener más claridad y planificar todo en detalle reduciendo al mínimo el margen de error.

No te sobreestimes y no te subestimes, date la posibilidad de semplificar con tu corazón y la fe de poder hacer pequeños pasos simples, estos te ayudarán a aumentar tu autoestima (sobre la que he escrito también otro articulo que puedes leer aquí), posponer lo que no es bueno y útil, y permanecer lo más posible en el momento presente.

Si actúas hoy, con el pasar de los años no te arrepentirás de tantas cosas. Ahora tienes la ventaja de haber abierto los ojos.

No puedes parar el tiempo, no puedes posponerlo, el tiempo es cada respiro, la posibilidad y no el deber de tener este momento, sin embargo, debemos pagar el precio de hacer pequeños pasos para ir en la dirección de nuestra felicidad.

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